humor (1094)
    Chistes (398)
    Bromas (29)
    Parodias (203)
    Piropos (67)
    Fabulas (44)
    Citas y Frases (42)
    Sexuales (66)
    Hechos Reales (185)
    Asi soy yo.... (60)
   terror (2721)
    Pesadillas (256)
    Hechos reales (726)
    vampiros (599)
    Terror General (786)
    Espiritismo (125)
    Asesinos en serie (160)
    Teorias (69)
   fantasia (2151)
    Fantasia General (542)
    Romantica (770)
    Epica (233)
    Rol (182)
    Poesia (424)
   pruebas (0)
   criticas (885)
    Deportivas (37)
    Criticas de Cine (145)
    TV y Famosos (77)
    Literatura (49)
    Musica (76)
    Juegos (27)
    Duras (222)
    Generales (252)
   ficcion (1047)
    Ciencia Ficción (194)
    Futuristas (102)
    Snuff (67)
    Ovnis (27)
    Narrativa Libre (661)
 
 Top 5
    Grainstain.:Capítulo ..
    una aventura, la más ..
    La Feria del Diablo
    Martín,el chico más g..
    S. c.A.T. 2
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  terror > Hechos realesLa tormenta y el niño

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 08 de Marzo del 2010

Desde entonces este relato ha sido leido 16,061 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 420 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: terror > Hechos reales
  Titulo:

Lo que a continuación voy a relatar, es un hecho real que yo en persona pude, o me vi obligado a vivir, hace mucho, mucho tiempo. Debía tener yo unos cinco añitos. Aquella noche, un pelo completamente rubio y un cuerpo menudo y algo delgado, permanecía dormido en su cama.

Lo que sucedió por aquel entonces, pudo haberme marcado de por vida, pero por alguna razón no lo hizo, o quizás sí, pero por suerte solo duró un pequeño periodo de tiempo. Todos sabemos que los sucesos muy importantes en la niñez de una persona, a menudo marcan la personalidad de este para siempre.
Nunca pensé que relataría un suceso que me ocurrió a mi cuando era tan pequeñito. Sin embargo, puedo recordar con bastante claridad lo que sucedió. Y lo que es mas importante, casi puedo sentir el miedo que por aquel entonces pasé.

Mis padres decidieron salir una noche cuando yo era pequeño, puede que fuera la única vez que decidieran hacerlo, pero aquella fatídica noche, salieron con unos amigos. No penséis que nos dejaron solos sin más.
¡¡Ah, cierto, se me olvidaba…!! Tengo un hermano dos años mas pequeño que yo, y por aquel entonces, con sus tres añitos, compartíamos litera en la misma habitación.

Bien, se suponía que mi abuela o una de mis tías, solteras por aquel entonces, y que vivían en el primer piso del mismo bloque, tenían que subir a vigilarnos. Mis padres salieron de casa sin tener ni idea de lo que eso iba a suponer. Por alguna razón, mi familia mencionada, creyeron que estaríamos dormidos y no haría falta subir para comprobar que todo estaba bien. ¡Que gran error! Recordar que yo tenía unos cinco o seis añitos, por lo que algunas cosas las tengo ligeramente confusas. Aun así he preferido no consultar a mi madre porque quería plasmar mi historia tal y como yo la recuerdo.
Ya de madrugada, una gran tormenta se apoderó del cielo de Barcelona. Lluvia, relámpagos y truenos, fueron los dominantes de aquella noche, la misma noche que recordaré toda mi vida mientras viva.
El azul vivo e intenso de los relámpagos, penetraba sin compasión por la ventana, iluminando cada rincón de mi habitación. Yo permanecía dormido, hasta que uno de los truenos, posiblemente uno de los más grandes de aquella noche, abrió mis ojos inesperadamente. Mi sobresalto fue inmediato, y yo, asustado y propio de un niño de mi edad, tuve la reacción de llamar a mi madre.
- ¡¡Mamá… mamáaaa…!! Grité una y otra vez… Pero mi madre, no respondía a mis llamadas. Mis gritos se desvanecían por los rincones oscuros de la casa. Recuerdo vagamente, que mi cuerpo delgado y de piel blanquecina, permaneció sentado y apoyado con las manos a los lados durante unos instantes, y mientras, mis ojos llorosos, fijados en la ventana porque creía que los rayos vendrían a buscarme.
Mi hermano pequeño permanecía todavía dormido. Yo me dispuse a bajar de la litera a oscuras, con las consecuencias que podría haber acarreado un resbalón en mi intento por llegar al suelo.
Una vez mis pies descalzos se posaron sobre el frío suelo, comencé a andar asustado hacia el pasillo. Mi pequeño cuerpo fue desapareciendo poco a poco en la inmensidad de lo oscuro. Quería llegar a la habitación de mis salvadores, buscaba el regazo y protección de mi santa madre. Cruzar el pasillo debió ser para mí toda una proeza, pues es largo y con algunos giros que seguramente harían que algún tropiezo tuviese en mi afán por llegar hasta ellos.
Mis pasos se detuvieron en seco, la mirada


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios
 



Busca relatos


InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio



siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com

¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.