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  terror > Terror GeneralJornada Hopitalaria.

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se publicó en la web el 11 de Diciembre del 2008

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  Categoría: terror > Terror General
  Titulo:

-Tengo que pedirte un gran favor Francis. -Sabes que puedes contar con mi amistad en estos momentos tan fatídicos. No pasaron ni tres días desde aquella conversacion y Rick Anderson ya estaba tumbado sobre la camilla de la sala de autopsias mostrando el imperturbable rostro del que suelen hacer gala los muertos.Junto a él estaba el forense Peter Martin. Tampoco pasaron ni tres minutos y Martin ya estaba exalando su ultimo aliento de vida mientras la sangre escapaba con prisa de su garganta lacerada. Los ojos del forense se cerraron tras un ultimo espasmo mortal. Rick Anderson se levantó de la camilla y procedio a limpiarse un poco con agua fría el maquillaje blanco que solía usar su difunta esposa Clara. Se encaminó fuera de la sala de autopsias con la unica compañía del pijama hospitalario y el escalpelo cedido por su amigo y conductor de ambulancias;Francis. Una auxiliar de enfermería cuyo nombre no se recordará hasta que no sea identificada por su familia al dia siguiente, llevaba una carpeta azul con varios informes que se desparramaron por el suelo cuando se quedó mirando fijamente el rostro demacrado y palido de Rick saliento de aquel lugar. Del que supuestamente, ningun paciente salía nunca. Fue lo ultimo que vio. Cuando Rick subía en el ascensor hasta la tercera planta (concretamente la zona de Oncología) ya oía el ir y venir del personal de seguridad y algun que otro grito ahogado que le indicaba que los cadaveres ya habian salido a escena. Nada mas abrirse la puerta del elevador,Rick caminó despacio y encorvado. Fingiendo ser uno de esos pacientes que deambulan por los sobrios pasillos del hospital. Un Medico se percató de su palido aspecto y se ofreció a ayudarle no sin antes preguntarle a que sala pertenecía. -Estoy en la segunda planta. En radiología. Pero estoy dando un pequeño paseo si no le importa. El Medico le mostró una sonrisa de indiferencia y cuando se dispuso a marcharse Rick le agarró del brazo: -¿Le importa acompañarme al servicio? Despues de mirar alrededor y ver que no aparecía enfermera o auxiliar alguna que se encargara de aquello, accedió con aspavientos. -Gracias -. Fue lo ultimo que escuchó el medico despues de que Rick le atravesara la garanta con el escalpelo una y otra vez. Tras el crujido final de la traquea al desquebrajarse, Rick se vistió con la bata del medico y con sus pantalones. Desechó la camiseta. Que estaba moteada de puntos carmesíes y salió del servicio en dirección a la consulta del Oncólogo Alfred Freeman. Cuyo fatídico diagnostico cambió su vida para siempre. Freeman se sobresaltó desde su asiento cuando Rick entró por la puerta. -Señor Rick Anderson. Vaya que sorpresa verle por aquí.¿Le ocurre algo? -Nada Doctor. No me ocurre nada en absoluto. El doctor Freeman se levantó de su silla,cruzó la mesa y fue a estrecharle la mano: -Lamento tanto lo de su esposa... mis compañeros me informaron de que su entierro tuvo lugar hace tres días ¿verdad? Siento no haber asistido pero ya sabes...el trabajo. Rick llevó su mano derecha al cuello del doctor a una velocidad sobrehumana.Ejerciendo una presión tal, que impedía a Freeman articular palabra alguna. -¿Se da cuenta de que Clara ya estaba en fase terminal cuando fue diagnosticada por usted? ¿Se da cuenta de que si no la hubiese tenido en su lista de espera mas de dos meses podría haber salvado su vida? Los ojos de Rick Anderson centelleaban con el mismo rojo del infierno. Un rojo que atravesaba el trosto pétreo de Freeman. -Usted y su jodida burocracía medica...me dais asco. ¡todos me dais asco! ¡¡Incompetentes de la quimioterapia,no mereceis vivir tras quitarle la vida a tanta gente que caen en vuestras torpes manos!! -¡¡Espera por favor!! ¡¡Socorrooo,que venga alguien!!! Rick agarró la lengua de Alfred Freeman y se la arrancó de cuajo. La sangre salpicó su rostro y el agonizante doctor tuvo tiempo suficiente para saber que iva a morir, antes de ser apuñalado siete veces en la garganta y cuatro en el pecho. Numerosas personas se agolparon en la puerta de la consulta y contemplaron con angustia el cadaver del doctor y el de un paciente a su lado. Mientras que el personal de seguridad despejaba la zona de la tragedia e investigaban lo sucedido, Francis junto con otros dos celadores, se llevaron los dos cadaveres al sotano. Una vez alli, Rick Anderson volvió a levantarse de la camilla, degolló a los dos celadores que habían acompañado a Francis a bajar su cuerpo y el del doctor Freeman. -¿Ya esta echo? ¿Estas mas tranquilo Rick? Rick con su largo y palido rostro asintió. Francis le ayudó a vestirse con la ropa de uno de los celadores. Y juntos, se encaminaron hacia la misma ambulancia que lo habia traido. -Clara. Amor mio. Donde quiera que te encuentres ahora, te mando a los culpables que te apartaron de mi vida. Haz lo que quieras con ellos.


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