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  humor > ParodiasGuía para ser un Pijo

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se publicó en la web el 22 de Enero del 2007

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  Categoría: humor > Parodias
  Titulo:

Introducción Bien, persona normal y corriente, ¿quieres convertirte en alguien perfectamente visible, que desentone entre el ambiente? Entonces sigue los pasos de esta gran guía; no te decepcionará. Lo primero y más importante: tener ganas en convertirte en un pijo, un forrado, “súper o sea”, y una lista larguísima de sinónimos que, si no se refiriese a algún tipo de retorcido piropo, podría interpretarse como una ristra de insultos. Dinero La parte más importante de un verdadero pijo es estar forrado de dinero. Para esto, tendrás que renunciar uno o dos años a comprarte algún capricho, como ropa que te encante, o algo que cueste mucho dinero, como puede ser lo referente a tus gustos. Después de haber ahorrado tanto, después de haber sufrido tanto, tenemos que tener más dinero que cuando empezamos. Si no es así, haz este sencillo test: - ¿comiste en algún restaurante? - ¿tomaste comida que no estuviese cocinada por tus padres y que tuviste que pagar tú? - ¿Compraste en las tiendas pijas antes de tiempo? Si contestaste con un rotundo sí a alguna de estas preguntas, ya sabes en qué fallaste. Inserción en tu bonita mansión Lo tercero que se necesitará será cambiar de vivienda. No puedes vivir en tu casa de alquiler, no. No después de haber ahorrado tanto y haber pasado tanto sufrimiento. A partir de ahora, los mejores barrios serán los que cuesten más en el juego del Monopoly. Accesorios Imprescindibles El accesorio más fundamental en un pijo es su teléfono móvil. Si a un pijo de verdad le quitan su único modo de comunicación, o su único tema de conversación, el móvil, el pijo automáticamente tendrá que comprar otro, que, por supuesto, no puede costar menos de cien euros. Otro accesorio son las pulseras. Da igual si el pijo es un chico o una chica. Este accesorio le hará ganar puntos para que los demás pijos no le dejen tirado. No tienen porqué costar mucho. Es más, puede que sea lo único de su vestuario que sea menos caro. Por último, pero no menos importante, los collares. Los collares tienen que estar a juego con las pulseras, porque sino no serás tan pijo. Por ejemplo: las pulseras de colores fríos no pueden estar con los cálidos, a no ser que sean colores opuestos. Vestuario El vestuario de un pijo tiene que tener las marcas más conocidas del mundo. La mayoría deben ser extranjeras (Lacoste, Ralph Loren, Levis, Tommy Hilfiger, etc.), pero también se puede permitir comprar ropa puramente española, como puede ser Zara. Si se compra algo en el rastro, y ponga alguna copia bastante notable, que tenga un gran parecido con una verdadera marca, el pijo de innumerables recursos podrá decir que es una marca extranjera que no es muy conocida. Conocidos Un pijo sólo podrá conocer a la gente si tiene su teléfono, que, en la mayoría de los casos, será un móvil, aunque, en muy pocas ocasiones, también podrá tener el fijo. Si el pijo quiere conocer a alguien le pedirá el móvil, algo “completamente imprescindible”. Argot Antes de empezar a conocer las conversaciones de dos pijos, tenemos que comprender algunas palabras. Los pijos podrán poner nuevas definiciones de palabras, y otras tendrán que ser irremediablemente usadas. Por tanto, se puede deducir que las palabras que dicen las dicen porque el de al lado suyo lo ha dicho. Y seguramente, ese tipo casi nunca habrá visto un diccionario en toda su vida. A continuación pongo algunas palabras y su supuesta definición: - Tía: esta palabra no quiere describir a la hermana de tus padres, sino a una amiga tuya. Se usa entre chicas. - Macho: esta palabra se usa como la anterior, y no tiene absolutamente nada que ver con algún animal masculino. - Mazo: no tiene nada que ver con un martillo grande de madera. Esta palabra sustituye al aumentativo muy o mucho. - Guapo: esta palabra, que comúnmente se usa para describir algo o alguien bello, aquí además se define como bueno (calidad). Cuando se usa en los mensajes de los móviles, se escribe “wapo”. Hasta aquí, todo son palabras más o menos conocidas. Lo complicado viene cuando los pijos usan los mensajes para comunicarse. Con los mensajes de móvil, se tienen que acortar lo más posible las palabras. Será casi como los antiguos europeos, que escribían solamente con las consonantes. Además, estos europeos solían escribir todas las palabras juntas, haciendo casi incomprensible el mensaje. Por suerte, los pijos no han llegado a ese extremo. En vez de eso, tienen la irritante manía de sustituir las vocales y otras consonantes por números. Así, la palabra noche se convertirá en n0ch3. Aunque otro sistema es éste, que he podido montar (no sé cómo) en una tabla. A………………………………………… 1 B………………………………………… 2 C………………………………………… 3 D………………………………………… 4 E………………………………………… 4 F………………………………………… 5 G………………………………………… 6 H………………………………………… 7 I………………………………………….. 8 J…………………………………………. 9 K…………………………………………. 10 L…………………………………………. 11 M………………………………………… 12 N………………………………………… 13 Ñ………………………………………….. 14 O………………………………………….. 15 P…………………………………………. 16 Q………………………………………… 17 R…………………………………………. 18 S………………………………………….. 19 T………………………………………….. 20 U…………………………………………..21 V…………………………………………..22 W………………………………………....23 X…………………………………………..24 Y…………………………………………..25 Z…………………………………...........26 Lo siento, pero este sistema lo desconozco (gracias a Dios). Un servidor tiene que leerlo tres veces: la primera para verlo, la segunda para desentrañarlo, y la tercera para enterarme de qué dicen. Si llegas hasta ese punto de perfección (o destrucción de la ortografía, según se mire) estarás preparado para mandar sus estúpidos mensajitos. Conversación Bien, después de haber asimilado el complicado y confuso argot pijo, supongo que estarás preparado para explorar las conversaciones. Empecemos con una simple y sencilla. Si no comprendes las palabras, puedes mirar la primera parte de la sección “Argot”. - Hola tía, ¿qué tal? - Mal, o sea, porque uno de los mil novios que tengo no me deja en paz. Es un súper-híper-mega pesado. No hace falta mencionar que decir “o sea, híper, súper, o mega” es una completa estupidez, pero con gente de tan reducido cerebro es de una inteligencia por encima de la media. Este tipo de conversación se usa con las pijas, que normalmente se podrán tirar al móvil una hora hablando, pero sin decir absolutamente nada provechoso. En esta conducta, se demuestra que para un pijo, el dinero es lo de menos. Siempre tendrá mucho más. Para hablar como una pija, es necesario hablar como si tuvieses la nariz taponada. Con los pijos, es mucho más… distinto. Cuando, por ejemplo, en un juego de carreras alguien se da un golpe espectacular, ese pijo dirá: - ¡Qué guapo! Y se quedará tan campante. Creerá que acaba de decir una genialidad, cuando alguien que por lo menos entienda un poco de la R.A.E. Creerá que este tipo es un homosexual de tomo y lomo. Pero lo mejor para comprobar que funciona es estar con un pijo. Estar con un pijo La mejor manera de convertirse en un verdadero pijo, es acompañarles a todos los lados, e intentar emularlos. Pero la pregunta que surge es ¿cómo lo localizo? Es sencillo. Tú únicamente tienes que ponerte en una acera, ponerte en un banco, y mirar a la gente que pasa. Aquel que tenga más marcas en su vestuario que un supermercado al completo, ése será tu mejor elección. También ayudará que sea un poco pardillo, por no decir gilipollas. Porque claro, un pijo que se precie, no se juntará con lo que ellos llaman “chusma”. Con ello quiero decir que tendrá que ser un poco estúpido para juntarse contigo que, aunque parezcas un pijo exteriormente, se te ve a la legua que eres un tío corriente y moliente. Pero, si das con este tipo tan escaso de pijos, te dará buenos consejos. Te indicará las discotecas a las que se tiene que ir. Y las calles por las que un pijo siempre va, para juntarse con sus amigos, o porque conoce “lugares guapos”. Cuando diga algún tipo de palabra de su argot, intenta reprimir la risa, o la confusión que tendrás. Ante ello debes enfrentarte como si fuera una palabra más de la R.A.E. Por supuesto, el pijo te hará conocer a sus amigos, que, al igual que él estarán forrados hasta los topes. Peinado Un peinado apropiado para los pijos será el siguiente: no ver al peluquero en tres meses como mínimo. Así conseguirás una flamante melena. El pelo te lo puedes peinar como quieras, pero los mayores pijos prefieren usar la raya, aunque habría que tener una guadaña para encontrarla. Pero cuando tu paciencia llegue al límite, puedes visitar al peluquero, y decir al día siguiente que tus padres te obligaron a cortártelo. También te lo puedes echar hacia atrás, y así tus pelo podrán crecer libremente, pero algún mechón caerá esporádicamente sobre tu cara. Ningún problema: pasas las manos y te peinas con las extremidades de tus brazos. Pero si no quieres estropearte el peinado, nunca bajes la cabeza. Así sólo conseguirás echártelo hacia delante, y te impedirá ver por completo. Además, parecerá que acabas de salir de un concierto de heavy-metal. Con el de las pijas es menos estúpido. Se puede llevar el pelo como quieres, pero tiene que estar limpio, sedoso, súperliso, e intenta que sea mejor que el de las superpijas de al lado. O sino sólo conseguirás que crean que les estás copiando. Y eso es algo “súper-fuerte”. Objetos de uso diario Los objetos normales que tú tienes no son guapos. Un llavero no sirve para llevar llaves. Sirve para llevar chupetes; otros llaveros, sobre todo los de las bolas de billar; argollas; muelles de un metro de largo, o incluso de dos; pero no para llevar llaves. En tu casa sólo tienes dos llaves, la del portal y la de entrar a tu casa. Por eso tanta decoración. Sino, queda muy soso. Pero es que con tanta cosa en tu llavero… ¿cómo cojones vas a encontrar tus dos llaves? Luego están los pantalones. Los pantalones se tienen que llevar bajos. Más o menos a la altura de las partes íntimas. ¿Para qué? Pues para enseñar los calzoncillos. Pero esta completa gilipollez tiene su explicación. Esto viene de América. Los matones con pistolas las llevan en los bolsillos, y como no llevan cinturones, se les van cayendo, por gilipollas. Además, ¿no sería más útil llevar los calzoncillos más arriba, para no ir como Cantinflas? No, porque sino, quedas como un pringado. Como Steve Urkel, el de “Cosas de Casa”, ese chico que cosa que tocaba, cosa que destrozaba, rompía o mandaba por los aires. Luego están las zapatillas. Las zapatillas fuertes no se llevan. Se llevan las destrozadas por el paso de los años. Y no se pueden llevar las de tu talla, así que acabas como una geisha: Con los pies jodidos, pequeños, y además, te dejas toda tu paga semanal (de veinte euros, por supuesto) en aquellas zapatillas roídas por los ratones. Vamos, que acabas con los pies de un hobbit, los de el Señor de los Anillos. Música La música es algo importante en cada ser humano. Bueno, pues el canal de los pijos es Los 40 Principales. Pero, cuando no pongan nada, absolutamente nada de música, lo más lógico es cambiar de canal. A partir de esa hora, puedes poner el canal que quieras, pero, cuando te levantes la mañana siguiente, acuérdate de cambiar a tu canal preferido, los 40. Aunque este canal no es exclusivamente de pijos, pues un servidor también los escucha, y no está muy forrado, la verdad. Dos euros con calderilla no dan para mucho, ¿no crees? Insultos No te preocupes si te sale algún insulto. Los insultos incluso los dicen los pijos, pero principalmente cuando les cabrean o les quitan su apreciado móvil, con el que están como Gollum con su preciado anillo. Entonces, dicen más insultos que un paleto de pueblo. Cuando puedas insultar, puedes decir las mismas palabras de antes. Pero, si insultas a un pijo sin diccionario, puedes decirle insultos “políticamente correctos”. Por ejemplo: - Cabrón: Cabrón lo buscas en el diccionario y pone claramente “macho cabrío”. - Me cago en todos tus muertos: Me defeco en tus antepasados ya difuntos. Y una retahíla de frases de este tipo. Idiomas Un perfecto pijo debe dominar las lenguas extranjeras. Las demás te importan un pepino. Las extranjeras te encantan. Tú, si no sabes ni una, puedes decir que no piensas malgastar vocabulario con gente tan ingrata como ellos. Las imprescindibles son el francés y el inglés. El italiano, el alemán, el portugués y el latín son un coñazo, incluso cuando te parecen muy interesantes. ¿Y por qué es un coñazo? Porque te sirven para aprender. Los internados son un lugar genial para los pijos: se lucen en estos sitios con su sabiduría ilimitada para los paletos del internado, que son muy… cortitos. Al fin… Sí, al fin te convertiste en un pijo hecho y derecho. Cuando crezcas, ese dinero podrás gastarlo en un descapotable, un Jaguar, o un Porche, o coches tan caros. Recuerda, si deseas volver a ser normal, únicamente tendrás que volver a tus reconfortantes hábitos. Por supuesto, volver a ser tú mismo cuesta menos que ser quien deseas. Si has hecho ésta guía, te felicito: has perdido tres años de tu vida intentando ser quien no eres. Si en cambio, has leído esta guía para reírte de los Pijos (sí, con mayúscula, que se creen súper-importantes), también te felicito: yo también la he hecho con el mismo propósito. Fin


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